miércoles, 2 de febrero de 2011

De los días y sus conflictos

Hoy la confusión se ha decidido a darme una vuelta casi llegando a lo grande. Esto de estar lidiando con asuntos académicos-directivos no es muy de mi agrado, y ahora quieren que con los dos me eche un baile. Demonios. Pero hay que mantener la fe de que ello se solucionará, (ooommm) el malhumor se debe a que no dejé pasar suficiente tiempo después de haber escrito un correo con la queja al tutor. Ayer no fue ya tan bueno como lo fue antier, para los días es necesario el cambio. Único problema: a nosotros nos cae tremenda sorpresa. Frío con poca tolerancia a la frustración, lluvia acompañada de pies mojados y un poco de tos, calor al grado de querer matar a alguien por agua. Tal parece que hoy se vestirá de la primera circunstancia. Qué hacer, estamos muy apartados del creer, próximos a los azares. ¿Será eso lo que nos hace indefensos y hace del destino un auténtico juego de admirarse? Y para cuestiones personales, mejor la dejamos aquí. Sólo una me la permito y para eso está el espacio: decir que este inicio de mes ha sido muy lejano de toda palabra. Quiero decir, que escribir "te extraño" ya queda muy pequeño a toda expectativa de provocar alguna impresión; sigue dejándome con cierto vacío que sin querer se va haciendo más y más grande. Quiero creer que el azar del destino sea hacerme menos frágil ante este hecho, de ser posible invulnerable ante mis propios defectos y emociones. Pero, cómo evitarlo... Heme aquí ante la interrogativa de nuevo.

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