Qué raro se siente retomar todo: voluntad, confianza y ánimo. En el transporte al parecer se fueron cayendo las cosas malas y llegó a sentarse junto a mí la indiferencia. Sentía la presión encima tras no saber qué me esperaba ni tampoco cómo actuar. Tal vez un poco de miedo. ¿Qué más puedo hacer? Llorona y miedosa no es un buen combo, y aplicado a la cobardía, menos. A veces tengo que criticarme mucho, lo malo es que con frecuencia lo hago. ¿Será eso una virtud de lo más retorcida? porque como siempre, realizo esta prueba un poco muy tarde. No sé (he utilizado esta palabra últimamente ¿está mal, cierto?) por qué escribo esto. Supongo (otra palabra...) es la única manera de hacer probar mis castigos con el toque más amargo. ...Lo cierto es que, de algún modo y que seguramente ya fue dicho por alguien ignorado a mi conocimiento, lo más que me pueda aterrorizar es eso que llaman "los castigos que se cobra la vida" (algo así) y bueno, creo que hago trampa con atormentarme un poco. Vida, te he mentido todo este tiempo, no soy muy buena después de todo: suficiente bastó conque me hicieras humana. Bueno, creo que ya fue suficiente. No te extrañará que resulte un poco loca, ni que me guste el género de los malditos. Ellos sí que hacían trampa. Lo malo, es que luego los cachaban. ¡Piedad...! Y sí, un rato de distorsión para lo cursi. Prrr....
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