Hoy me encontré en las calles del pasado. Esas, que fueron el escenario de ciertos acontecimientos que apenas recordé a la distancia de cada paso. La turbiedad que me rodeaba entonces, pese a la extraña soledad en que vivía. Las idas y venidas en el autobús, pláticas forzadas y algunas agradables con las señoras, niños y demás personalidades casuales y otras, duraderas... hasta que terminaron por irse. Lo que me atravesó la mente fueron aquellos momentos desagradables y que me hicieron a su vez como tal. La supuesta seguridad de ese desagrado sincero que terminó por rendirse a... Ese descubrimiento que hice el día de hoy y que como dije tiempo antes, fue casi del todo inconsciente. ¿Recuerdas...? Qué fuera si nos pusiéramos a recordar. He descubierto que nunca antes había dado un beso sincero a alguien, en la boca. Tal vez haya sido alguna especie de seguimiento natural, pero no uno que desease de verdad, sino sólo por ver qué pasaba. O simplemente algo involuntario. Estas cosas. Llegaste para darles fin, sin querer. Y estoy muy contenta... sí que sí. Por ti que ya no veo nada desagradable, y ya hay buenas razones para mis besos. Prrr... te quiero y extraño tus labios.
No hay comentarios:
Publicar un comentario