miércoles, 26 de enero de 2011

De rarezas y amores

Me dormí pensando en las letras de esa canción. No es la primera vez que lo hago, aunque en ocasiones pasadas haya sido despierta. No sé cómo es que a alguien se le haya ocurrido ponerle precisamente esas palabras para expresar algo relativamente profundo, aunque en este caso, son exactas. Como aun no me dormía por entero, mi cabeza se transformó en una terrible rockola deprimente, pero con tonada feliz. Absurdo. Y todo eso como imaginarás, sí tú, me llevó a diversos momentos en los que te pedía una canción. Siempre pareciendo borracha, y aparte, gritona. Pero te acoplabas y ya se hacía el conjunto perfecto, las canciones quedaban de menos. Ahora ya implican algo muy grande, y son esos recuerdos. Pero ya me ves, recostada y sin mover siquiera una mano... ello se ve demasiado lejano. Hoy que me ves aquí, pareciera que escribí por escribir, pero la cafeína me provoca sueño, cada vez que en sueños no te veo, provocando que mi río de letras desemboque en un desierto, donde sin ti se morirán de sed... Y chin, ya me acabé el café. Te amo, lo digo antes de que caiga.

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