sábado, 15 de enero de 2011

Hace una semana...

que no te tengo entre mis brazos. Mis labios te extrañan, mis oídos. Mis pies caminan solos, mis dedos permanecen flojos sin entrelazarse con los tuyos. En fin, mi cuerpo permanece casi en luto. Las calles, aunque mantengan su similitud de todos los días, no son las mismas. ¿Qué decir...? te extraño, y eso será inevitable. Parezco loca al caminar con los ojos cerrados, tomar amargo de la taza y suspirar entre el humo. Me toman por poeta de bares cada vez que hablo de cuando estaba contigo, capitana de mares entre desvarío y travesías. Me aplauden un momento y después... sola. He de esperar a que llegue la noche para revivir esos momentos, velar tu sueño desde lo lejos. Ha pasado solo una semana, y aquí estoy como si hubiese transcurrido un mes. Estoy ligeramente triste, enamorada. 

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